Marta, una chica corriente, bueno no tanto pues era MUY torpe. Siempre se le caía algo o se caía ella. No contenta con su torpeza era muy despistada también, algunas veces tiraba los restos de la comida al fregadero y los utensilios a la basura para luego, una vez hecho, darse cuenta y rectificar ese error. Aún así, era muy guapa, no necesitaba maquillaje alguno, más ella estaba deprimida, no se sabe porque pero lo estaba, aunque se negaba a hablar con ningún tipo de psicólogo o terapeuta.

Un día al salir del colegio sus amigos la vieron más afligida de lo normal , al día siguiente sería su cumpleaños y había tenido una mañana espantosa. Decidieron hablar con su madre para que les dejara regalarle un perro, ésta dijo que sí. Así pues, se llevaron a Marta a un refugio animal, allí le dijeron que le iban a regalar uno. Miraron y miraron, todos eran preciosos, todos les gustaban pero en un momento dado Marta se paró, miró a su lado y vio una perra que le miraba fijamente, se acercó a la jaula y pidió a la encargada del refugio que la sacara, la perra se tiró encima de Marta. Hay quien dice que los animales son los que elijen a sus dueños. Desde entonces no volvió a sentirse deprimida por nada. Roxy ( la perrita que adoptó ) le había devuelto la felicidad que tenía de pequeña. Esa perra fue su ángel, la salvó de muchas penas.

En muchos casos los animales ayudan a sentirse mejor a las personas marginadas, deprimidas, enfermas mentalmente, enfermas físicamente… Son unos pequeños psicólogos, no necesitan hablar, se comunican más allá de lo verbal.

Nicooografie / Pixabay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Written by Katt

Escritora en Wattpad, muy viciada con la lectura en general.

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