Frin cuando se levantó se fue corriendo a la cocina para decirle a su madre que tardaria una poco en llegar a casa porque iba a casa de Lynko. El desayunó  huevos con beacon.

Se fue corriendo al colegio, pero en medio del camino, se dio cuenta que se dejó la mochila en casa.

Cuando por fín llegó al colegio, entro y estaban haciendo matematicas, es una materia que a Frin no le gusta.

A la hora del patio vio a sus amigos todos juntos conversando y con caras de tristeza incluso algunos con  lágrimas, sobre todo en Vera.

Entonces les preguntó:

-¿Que pasó?

-Es Alma que se va a Alemania- dijo Lynko entre lágrimas.

Frin también se fue junto a ellos e intentó entrar en la conversación.

Sonó el timbre para volver a las clases pero Frin sabia que no iba a estar atento por lo de Alma.

Al final de la clase recogió sus cosas y le dijo a Lynko que no podría ir a su casa porque tenía que ir al dentista, aunque pensó en ir a casa de Alma para saber lo que ocurría. Cuando llegó a casa de Alma escuchó gritos que decían:

-¡YO ME QUIERO QUEDAR AQUÍ MAMÁ!

-YA, PERO NOS TENEMOS QUE IR, O SEA, HAZ TUS MALETAS QUE NOS VAMOS MAÑANA POR LA MAÑANA.

-¿TAN PRONTO? NO ME VA A DAR TIEMPO DE DESPEDIRME DE MIS AMIGOS.

Frin pensó que se tenía que dar prisa cuando escuchó lo que decían, tenía que hacer todo lo posible para hacer que su amiga no se fuese a otro país.

Frin se fue a avisar su amigos y amigas, para avisarles de que Alma se iba mañana por la mañana y no le daba tiempo para despedirse.

Todos se fueron corriendo a casa de Alma para decirle que se quedara. Picaron a la puerta y su madre les dijo:

-¿que quereis?

-¿Podemos hablar con Alma porfavor?- dijo Vera.

-Si pero teneis un minuto- dijo la madre de Alma.

Los niños pasaron y subieron la escaleras corriendo para poder tener tiempo de hablar con su amiga, picaron a la puerta de su habitación, entonces Alma dijo gritando:

-¡¡¡QUE NO ME QUIERO IR MAMÁ!!!

Entonces Frin le dijo que eran ellos sus amigos, Alma abrió la puerta y sonó el teléfono y oyeron hablar con alguien a la madre de Alma, bajaron silenciosamente y escucharon la conversación, cuando colgó la madre los miro y les dijo que no hacía falta que se fueran a Alemania.

Todos comenzaron a saltar y a gritar como locos al saber que Alma se quedaba con ellos.

 

Imatge relacionada

 

 

FIN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *